Olvida esa caricia con que siempre despertabas, porque nunca más llegará a su destino.
Recuerda aquella noche en que bañada en llanto despertaste para encontrar un respiro en mi regazo.
Despierta y observa la tierna mirada con que te observo dormir. Sacude el polvo de tus enmarañadas canas y vive conmigo, vive sin mí o muere estancada en aquella laguna que forman tus sueños mutilados.