La muerte en vida es verte partir. Verte cruzar el umbral y quedarme ahí, petrificado por tan brutal escena. Podría decir algo para convencerte pero no sería justo. No sería justo para ti y tampoco lo sería para los recuerdos. Rogar es una estafa para el alma, y el orgullo, pues a él no lo conozco. Continúa tu camino que yo seguiré por el mío y recuerda que cuando estés lista para volver, es probable que mi corazón yazca entre los constantes rezos que hice cuando prometí que te olvidaría, cuando al conocerte prometí que con el corazón roto, te amaría más que nunca. Mi olvido es lo que otros llaman amor, mi dolor es lo que otros llaman pasión y las caricias que nunca pude darte, esas son la escarcha que aparece durante las mañanas de cada invierno que pasó, desde que olvidé tu rostro.