El fin de un camino
Pareciera que la vida me enfrenta conmigo mismo. No puedo escapar de este enemigo, por más que corra o me esconda. Sé lo que debo hacer para derrotarlo, el gran inconveniente es que al tratar de destruírlo puede suceder la destrucción del yo al que tanto me he acostumbrado. Ella no sabe lo que tiene en mí afortunadamente, puesto que de saberlo estaría corriendo despavorida. No sé qué sucede en mi mente en estos momentos, la vida pretende con sus engaños, lograr que te abandone y peor aún, que me abandone. Los engaños a los que someto mi alma, son sólo parte del juego al que soy adicto: el loco

marpaz dijo
Todos padecemos en alguna medida esa enfermedad. La locura es fiel compañera de la vida. Unas veces para bien y las más, para mal. Esta vida tantas veces vulgar, mediocre o aburrida no tendría sentido sin esa pizca de "sal". La única medicina que te puedo dar es que tengas el corazón a pruebas de fuego, de lo contrario la serenidad hará muy pocas veces acto de presencia.
Un saludo.
7 Diciembre 2005 | 08:32 PM