Nuevamente me veo sorprendido por la vida. En ocasiones me ha dejado sin palabras, y muchas otras me sobran para decir. Nunca me he quedado decepcionado de ella, y nunca he recibido más de lo esperado. Las cosas que suceden, vienen siempre a complementarnos, quitemos de la mente la idea de "bueno" y "malo". Los sucesos devienen y es imposible detenerlos, y nos queda aprender o aprender de ellos. La locura es el efugio perfecto para aquellos que notamos la poca lógica que existe en el universo; somos una semilla perdida en la infinidad de un pepón. Salve la libertad, pero no olvidemos que las cosas son lo que en primera instancia no parecen, y lo que nunca vimos siempre será lo último que vamos a recordar. Sean felices, y si no entienden gran parte de este texto, espero que al final no les importe un carajo.

La vida es lo último que creemos que es, tal como el conocimiento de nosotros mismos sabemos lo que somos a expensas de los otros, llegaremos a encontrarnos el día que dejemos de ser, cuando descubramos nuestra humildad sin máscaras, cuando estemos en contacto con la humedad de la tierra y la respiremos, de esa forma también se develará el secreto de la vida que no es más que el descubrimiento de nuestra propia muerte.